20.6.20

FRANK GEHRY EN BARCELONA


Cuando uno ve la obra de Frank Gehry - y de otros arquitectos o escultores- se plantea dónde está la frontera entre arquitectura y escultura. Si realmente existe esa frontera se trata de un espacio difuso, no de una línea.




Un ejemplo claro es la pérgola con forma de pez que cubre parte de los espacios exteriores del entorno del Hotel Ars de Barcelona.








Ateniéndonos simplemente al sentido de las palabras se puede contrastar el significado de los dos términos en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), o la definición que se encuentra en wikipedia (W) los conceptos no ofrecen dificultad de definición ni de comprensión.

ARQUITECTURA
RAE
Arte de proyectar y construir edificios.
Diseño de una construcción.
Conjunto de construcciones y edificios.
W.
La arquitectura es el arte y la técnica de proyectar, diseñar y construir edificios, modificando el hábitat humano y estudiando la estética, el buen uso y la función de los espacios ya sean arquitectónicos o urbanos.

ESCULTURA


RAE
Arte de modelar, tallar o esculpir en algunos materiales figuras en tres dimensiones.
W.
Se llama escultura al arte de modelar el barro, tallar la piedra, madera u otros materiales. [...] Es una de las Bellas Artes en la cual el escultor se expresa creando volúmenes y conformando espacios.


Los que tienen cierta facilidad formal, o singularidad, no se mueven por las coordenadas estandarizadas. Consiguen que una cosa sea a la vez dos cosas, o más. Que una obra de arquitectura sea escultórica, o que una escultura tenga una función arquitectónica. 



Puede ser justificable cierto formalismo 'innecesario'. Quizá hoy se abusa del formalismo. También es cierto que el término 'necesario' es relativo ... En un vestido queda bien y es razonable cierto adorno, un broche, ... en una ciudad algunas cosas singulares, que realzan algo significativo. Sin caer en un exceso, que termina en la estridencia superflua.

Sin ser devoto de los formalismos, me gusta contemplar las formas bajo la luz, y analizarlas. Admiro la capacidad creativa de muchos. 



17.5.20

GAUDÍ Y LA NATURALEZA

Se aprecian en la obra de Gaudí los rasgos de su interioridad. Hoy me fijo en algunos:
  • Su observación, admiración y análisis de la naturaleza.
  • Su sabiduría geométrica y matemática.
  • El Espíritu que iluminó toda su obra.
Hace años, la Caixa de Catalunya editó un calendario con imágenes que muestran la simbiosis de naturaleza y con algunos de sus diseños y ornamentaciones del edificio de La Pedrera.
Esta 'simbiosis' y este 'formar parte' es sustancial en el buen modernismo, en particular en Gaudí: los distintos oficios se introducen en la obra con la personalidad propia de cada artesano.
El arquitecto, como quizá en ninguna otra época, es un auténtico director de orquesta que pretende llevar a  buen término una sinfonía.
Gaudí lo logra.

El caracol y algunos elementos ornamentales ...

Que   también se ve con evidencia en  las escaleras de las torres de la Sagrada Familia ...



Las rocas con casas excavadas -en Capadocia- en las fachadas ...


Árboles y ramas secas forzados por el viento en las forjas de las barandillas ...


Hielo modelado por el viento en algunas chimeneas ....



 Otras chimeneas las identifican con diversos elementos ...



Y es interesante la interpretación como guerreros que hace Subirachs en la fachada de la Pasión ...


El bosque está muy presente en toda su obra ...


Y las flores, con colores vistosos ...


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Termino las imágenes con los fantásticos techos del entresuelo, que se pueden ver desde la calle 



...  evocación del mar y del cielo.



Después de ver toda su obra, como la de tantos arquitectos, se concluye que la creación arquitectónica no es ni improvisación, ni partir de la nada. Observación, estudio y oficio.





17.4.20

TEJADOS Y AZOTEAS






En la imagen global solo se distinguen los edificios singulares. En pueblos europeos pequeños normalmente es la iglesia.



Esta es una imagen de postal ... pero es real. Hay muchos pueblos que tienen una imagen similar, con sus tejados homogéneos: con la misma estructura y los mismos materiales. 
En los países mediterráneos -Grecia, Italia y España especialmente- esta imagen es identitaria de una tradición constructiva y de una forma de núcleo urbano rural.

La imagen aérea, de los tejados, se ha ido transformando, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX. 





A los planos de ensanche -trazado de calles rectas y fachadas bien planificadas- con alineaciones rígidas, se ha sobrepuesto esta imagen libre, llena de variedades que han salido del control 'urbanístico', y han generado un paisaje que es homogéneo en su conjunto desordenado.

Estas imágenes pueden ser de cualquier centro urbano o zona densa de una ciudad española, mediterránea sobre todo.

               


La fachada es la imagen que se pretende: la apariencia. Es lo que persigue cierto diseño. En cambio, en las cubiertas aparece lo espontáneo, lo que cada edificio es cuando piensa que no le ven.
No por eso estas imágenes dejan de tener cierta belleza de lo natural y espontáneo. Lo materiales son sencillos, duraderos, tradicionales en muchos casos.




La imagen de la ciudad, desde las azoteas, tiene un valor expresivo de la realidad. Desde la calle no terminamos de conocer los edificios, ni su conjunto, o lo que es una ciudad como agrupación heterogénea que, curiosamente, ofrece en nuestras ciudades imágenes muy semejantes. Es una lectura más; quizá necesaria para un arquitecto.


En una canción de Serrat se oye decir ... 'que nunca es dura la verdad ... lo que no tiene es remedio ...'  lo digo con una sonrisa, pues esta imagen del sur de Barcelona, desde una azotea de un edificio alto del Raval, me parece entrañablemente bella.















23.3.20

ESTATUAS EN SOLEDAD


Barcelona, como todas las ciudades, tiene esculturas y estatuas en las calles. Son de distintos estilos y épocas. Algunas singulares, especialmente significativas.

En estos días de confinamiento, que está siendo casi mundial, las estatuas están solas, sin nadie que las mire. Algunas parecen aguantar bien esa soledad. Casi diría que solitarias mejoran. Vistas en soledad se expresan mejor y comunican su significado.

Saliendo desde Turó Parc se puede hacer un recorrido hasta llegar al puerto y luego terminar en la plaza de Catalunya.

Nada más salir, en el paseo de Pau Casals, esta su imagen, interpretando una pieza, quizá 'el cant dels ocells' ... Es una música para tiempo de silencio.



Yendo por la Diagonal, hacia Rambla Catalunya, hay una fuente modernista, con una niña sujetando el grifo, pobre rana cazada al vuelo . Ahora nadie bebe, pero la estatua tiene la vida que le falta a la calle. 



Al llegar a la Rambla de Catalunya, justo en su principio, está esta jirafa presumida, ... quien presume sí siente la soledad, ... vacío el interior la imagen no tiene sentido si no es mirada ... 



Bajando la Rambla, al llegar a la Gran Vía, aparece de frente el toro pensador. Es anterior a la prohibición de las corridas de toros en Barcelona -que tenía dos plazas- pero este sujeto -objeto- ya planteaba esto y mas, ... 


De esta Rambla  vamos directamente a una nueva Rambla: la Rambla del Raval. Es otro mundo. El Gato de Botero también está solo. Tiene la ventaja, respecto las anteriores, que, por su ubicación y tamaño, es más visible desde todas las viviendas del entorno.



Y al llegar al puerto, la estatua de Colón. Muy conocida.
¿Necesita el turismo para que tenga sentido mantener el brazo señalando?.
Aunque ni las Américas ni el norte cambiarán con esta crisis, lo que ojalá pase es que veamos más claro hacia donde ir, sobre todo el Norte.
Desde este punto de vista Colón sentiría la utilidad de más de un siglo marcando una dirección.


Termino en la plaza de Catalunya. Todo el mundo pasa por ahí. Todos miran a un lado y a otro, edificios, gente, palomas, fuentes, ... y hay esculturas no muy relevantes, pero que ahí están, y con detalles como este -la Mare de Déu de Montserrat- que pasa inadvertida para muchos, .... pero que ahí está ...


Volveremos a la calle, descubriremos y  apreciaremos más estos y muchos detalles de la Barcelona diaria. Mientras tenemos que 'redescubrir' a los que viven bajo nuestro mismo techo. No es tiempo perdido, es vida reencontrada. 

(Algunas fotos las hice en paseos distintos, otras las he sacado de la red, pero son comunes. Lógicamente no las he podido hacer esta semana).

7.3.20

ARQUITECTURA VEGETAL



La naturaleza es, para los arquitectos, algo más que una fuente de inspiración para proyectar formas.

Es lección de origen de formas estructuradas después de una larga evolución ... lo que el arquitecto pretende hacer en unas semanas o meses de proyecto, la naturaleza lo ha ido diseñando -modelando- en cientos de miles de años, con un resultado superior.

No hay capricho, ligereza o improvisación; todo es necesario, está por algo y para algo. A la vez, es de una belleza que la inteligencia humana -que piensa que es la suprema en esta naturaleza acotada de la tierra- le cuesta igualar, si es que algunos lo consiguen.









Es obra de un Arquitecto que crea una naturaleza que se construye, evolutivamente, de forma maravillosa.

Nos ayuda a ponernos en nuestro lugar, ... y a aprender.

(Las fotos son de María Traver, arquitecta).




16.2.20

ALVAR AALTO Y UNAS CASTAÑUELAS



José Antonio Coderch de Sentmenat era un arquitecto de una obra profundamente pensada. No tiene muchos textos sobre arquitectura, y casi ningún comentario sobre su propia obra.

Por este motivo, entre otros, pienso que tienen valor sus escritos. Aquí reproduzco uno que, al hilo de una anécdota, ilustra su visión de la profesión y de la arquitectura.
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                                                                  ALVAR AALTO


ALVAR AALTO y UNAS CASTAÑUELAS.

En muchas ocasiones me han preocupado los problemas que plantea el ejercicio de nuestra profesión en el mundo que vivimos. Debo decir que muy a menudo la contemplación de las obras de los arquitectos finlandeses me ha servido de consuelo y de esperanza. La arquitectura finlandesa me produce siempre una gran admiración, tanto por las realizaciones particulares de sus arquitectos más destacados y conocidos, como por la obra conjunta de todos ellos. Y quizá sea esto último, tan meritorio y tan difícil de conseguir, lo más importante, porque revela la existencia en este país de un gran número de arquitectos que respetan los valores esenciales del hombre y del mundo que nos rodea. Saber tener en cuenta estos valores es ya, por de pronto, adoptar la única postura correcta -ética más que estética- en el ejercicio de nuestra profesión.

Cuanto digo en este breve escrito es algo que suelo repetir con frecuencia a quienes me quieren escuchar. Mis  alumnos de la Escuela de Arquitectura de Barcelona lo saben bien. En ciertos países, como España e Italia por ejemplo, existen muy buenos arquitectos, pero la media profesional es, en cambio, muy baja. En este sentido, el contraste con Finlandia es muy acusado. Se trata de un hecho que siempre me ha llamado la atención, y quisiera saber por qué ocurre así y cuáles son las causas a que obedece.

Un compañero suele decir a los jóvenes que las funciones de una sola variable únicamente existen en los libros de matemáticas. En la vida humana todas las funciones tienen incontables variables, y una de las causas de la angustia de nuestra juventud estriba en su inconsciente manía de simplificación. Esta juventud no acude en demanda de consejo a los sabios en primer lugar porque casi no existen, aunque otra cosa parezca, pues los sabios de hoy día no son sabios, sino científicos, técnicos de la cultura o especialistas. Un pensador español, Ortega y Gasset, escribió hace tiempo que por culpa del actual especialismo no compensado resulta que "cuando hay mayor número de hombres de ciencia que nunca, haya muchos menos hombres cultos que, por ejemplo, en 1750". Creo que los verdaderos sabios habría que ir a buscarlos entre el pueblo, donde todavía existe ese respeto a los valores esenciales del hombre a que antes me refería.

No recuerdo quién me hablaba de que la cultura actual es casi siempre una cultura de confección.
Pienso dedicar a Finlandia unas largas vacaciones en cuanto me sea posible, y no sólo para ver las obras de sus arquitectos, sino porque creo que el pueblo finlandés tiene como muy pocos ese don de la humana sabiduría. En esto, en que su saber y su cultura no son de “confección”, sino adaptados seria y noblemente a la vida, acaso resida el secreto de las buenas obras de arquitectura que allí florecen.

Nunca olvidaré la impresión que me produjo la primera conferencia que Alvar Aalto dio en Barcelona. Sus palabras fueron la negación de la pedantería y del dogmatismo. Eran como un canto sereno y profundo a la verdadero conocimiento humano, a la decencia y al sentido común.

A este propósito quisiera contarles a ustedes una anécdota muy significativa. Estando Alvar Aalto en Madrid, manifestó el deseo de hacer algunas compras, y un compañero mío se ofreció a acompañarlo. Como el tráfico era muy intenso y resultaba prácticamente imposible encontrar aparcamiento, dicho compañero dejó solo a Aalto en una tienda, y después de dar varias vueltas lo recogió otra vez. Aalto mostraba gran satisfacción por una compra que había hecho y que mostró orgulloso a su acompañante: se trataba de unas magnificas castañuelas. Mi compañero le preguntó cuánto le habían costado, y al decirle Aalto el precio aquél montó en cólera y volvió inmediatamente a la tienda. Allí protestó pero el dueño le dijo que el precio era justo; que él le había mostrado primero castañuelas baratas, para turistas, después otras mejores, y que, finalmente, Aalto se había llevado las mejores castañuelas que tenía en la tiendas ¡unas magníficas castañuelas de concierto! Ni que decir tiene que Aalto no era, ni creo que lo sea ahora, un entendido en castañuelas.

Me parece que esto tiene mucho que ver con las virtudes de ustedes y del pueblo finlandés. También, con el 75 aniversario de la Asociación de Arquitectos Finlandeses. Sospecho que cualquier ciudadano de ese noble y querido país, puesto a elegir castañuelas en su viaje por España, se decidiría, como Alvar Aalto, por unas castañuelas de verdad.
28 - 5 – 67 

J. A. Coderch de Sentmenat

12.1.20

CASA EN CADAQUÉS, JOSÉ ANTONIO CODERCH - 1956.

Cadaqués, en la Costa Brava, tiene una personalidad propia. Es pura 'mediterraneidad'.

No es fácil introducir un proyecto que a la vez sea actual y se aprecie connatural.
Que no rompa la armonía del conjunto, y que lo potencie, sin presunción.

Pienso que en este edificio, pequeño y sencillo, Coderch lo consigue.


No es arquitectura vernácula. El diseño de los detalles, de las carpinterías, es racional y puro; de vanguardia en su tiempo.

Y el interior muestra una composición de belleza plástica. Materiales tradicionales y simplicidad.


Luz, texturas, sobriedad sin adornos.



Una obra humilde ... una gran obra.

(Fotografías de Català Roca)

14.12.19

JOSÉ ANTONIO CODERCH DE SENTMENAT


Decía que no son genios lo que necesita la arquitectura, y seguro que tenía razón ... pero el fue un genio.


   
Fotografía de Català Roca


Porque lo veo así, iré publicando imágenes de sus obras. En el blog hay una pestaña reservada a él. Ya he publicado dos obras.

Los comentarios no serán ni eruditos, ni serán fruto de un estudio doctoral, ... serán las miradas admiradas de un arquitecto de a pié.


Es admirable su rigor, ...

... los volúmenes en relación  al entorno, ...

... lo que la luz hace con ellos, las sombras ...

... el espacio interior orgánico, lógico y con miradas hacia afuera ...

... la austeridad formal, la simplicidad y belleza de su estilo, la pureza ...

... la lógica estructural y constructiva, el diseño hasta el detalle ...

... la ausencia de vanidad arquitectónica y el amor al oficio que se evidencia en todos sus edificios.

24.11.19

FORMAS, TEXTURA Y SOMBRA.

Paseando por Roma casi todo es arquitectura y arte. Romano, medieval, renacimiento, barroco ...
En ese momento me llamaron la atención determinadas formas, texturas y sombras. La fuerza de la materia y de la luz.


Este palacio pasa del contraste de la base, casi brutalista, a la elaboración definida, siempre precisa y fuerte.
Es un trabajo en el que suman el arquitecto, el escultor y el cantero. Maravilla ver tantas obras que son suma de varios oficios, también del oficio de arquitecto.



El formalismo no tiene por que ser manierista ni amanerado. Puede ser contundente. Estas masas de piedra, con aristas y sombras lineales y superficies abruptas, seguro que le hubieran gustado a Chillida. A lo mejor las vió.





En el siglo XX se hicieron algunas arquitecturas inspiradas en el clasicismo. Algunos 'neos' de buena arquitectura.
En Zaragoza -Cesaraugusta-, junto al Ebro de Aragón, no hay piedra. Hay arcilla, ladrillo. Material pequeño y modesto. Pero en esta tierra, como en otras, se demostró que con ladrillo se pueden conseguir formas, texturas y sombras contundentes.
Se acentúan las juntas horizontales, exagerando una de cada siete rehundiendo la hilada. Se sellan las junta verticales. 


Se evoca la historia con belleza y técnica del lugar y del momento.



Este verano, paseando por un pueblo medieval del sur de Francia, me fijé en esta otra imagen. Quizá, conceptualmente, más inteligible para la arquitectura actual. O, quizá, tan sólo imagen de una idea simple: un hueco, un saliente -formas-, con una textura de fondo y el concurso de la luz generan algo expresivo y significativo. Bello.



Ese pueblo medieval tiene unas murallas y otros elementos que son atractivo turístico. 





6.11.16

SUGERENCIA ESTÉTICA

Surgen de algo necesario. Tienen un orden complejo.

Se asemejan a una vista aérea de un ámbito urbano moderno ...


O una obra de arte abstracto o geométrico ...


Pienso que tienen un valor  estético, y pueden abrir una reflexión sobre la estética de lo necesario y la futilidad del falso ornato y del diseño caprichoso de lo superfluo.